La idea de convertir envases de rollo fotográfico en salero y pimentero aparece en esta foto: dos recipientes negros con tapas grises, perforadas para formar una S y una P. Las letras distinguen el contenido previsto, pero la imagen no identifica el fabricante, el material exacto ni las condiciones de uso del envase.

Elegir un recipiente para sal y pimienta
Un contenedor diseñado para guardar un rollo fotográfico no demuestra por esa función que pueda almacenar alimentos. Antes de destinarlo a sal o pimienta, necesitarías documentación del fabricante que avale el uso alimentario previsto. Lavar un envase o reconocer su aspecto de plástico no aporta esa documentación.
La información de la FDA sobre materiales en contacto con alimentos explica que la evaluación considera el uso previsto y la migración de sustancias hacia la comida. No evalúa estos recipientes concretos ni acredita su aptitud.
Si no puedes verificarla, utiliza saleros o recipientes diseñados para alimentos y sigue sus condiciones de uso y limpieza. Puedes conservar la idea de las letras S y P mediante etiquetas externas, sin reutilizar un envase fotográfico como recipiente de cocina.
La foto como referencia de diseño
El texto de 2012 mencionaba Dremel o una herramienta similar para perforar las tapas. Esa referencia no identifica los ajustes, la sujeción ni las características del plástico. Por eso, la imagen no basta como instrucción de perforación.
Para un detalle decorativo, puedes reproducir las dos letras sobre una tarjeta o una etiqueta y comparar su tamaño y legibilidad antes de pegarla. Si conservas envases antiguos, identifica su contenido y mantenlos separados de los recipientes alimentarios, de medicamentos y del alcance de niños pequeños.
