Para cuidar el medio ambiente en casa, empieza por separar los residuos que necesitan un destino especial. Las pilas y el aceite de cocina usado no se gestionan igual que los envoltorios o el chicle. Averigua qué recibe cada punto de recogida de tu municipio antes de llevarlos.
1. Entrega las pilas usadas a un punto adecuado
No encierres las pilas en cemento, no las mezcles con aserrín ni las entierres en el jardín. Ese consejo de la versión antigua no es una alternativa doméstica al tratamiento de residuos. La composición de las pilas varía; no basta con mirar su tamaño para saber cómo gestionarlas.
Lee las marcas del envase y pregunta al servicio municipal, al fabricante o a un programa de recogida qué tipos acepta. En Montevideo, el manual de residuos domiciliarios de la Intendencia indica llevar las pilas a ecocentros o a contenedores específicos para pilas.
Hasta entregarlas, conserva las pilas intactas en un recipiente plástico seco, fuera del alcance de niños y mascotas. Las pilas de botón deben mantenerse especialmente alejadas de niños pequeños, por el riesgo de ingestión.
La EPA distingue los distintos tipos de baterías usadas. Para pilas de botón y baterías de litio o recargables retirables, recomienda aislar los terminales con cinta no conductora o guardarlas individualmente en bolsas, para evitar contactos que puedan producir un incendio. Mantén sus etiquetas legibles y sigue también las instrucciones del fabricante.
No abras, aplastes ni intentes desmontar una batería que el aparato no permite retirar. Si está dañada, consulta al fabricante o al gestor cómo entregarla; no la mezcles con las demás.

2. Deposita el chicle en la basura, nunca en la calle
Envuelve el chicle usado en su papel o en otro pequeño trozo de papel y ponlo en el recipiente de residuos mezclados. No lo pegues debajo de una mesa ni lo arrojes al suelo, a una jardinera o al agua. Tampoco lo mezcles con envases que se entregan para reciclar.
No hace falta acompañar este hábito con una historia alarmante sobre aves: la cadena original no aportaba una fuente que demostrara su relato. Evitar residuos abandonados ya es una razón suficiente.
3. Recoge el aceite de cocina para entregarlo
No viertas el aceite usado por el fregadero o el inodoro. Déjalo enfriar y recógelo en un envase adecuado que cierre bien, según las instrucciones del servicio que lo recibirá. No lo mezcles con agua, detergentes, pilas ni aceite de motor.
En Montevideo, la Intendencia indica entregar el aceite de cocina a ecocentros o puntos de entrega voluntaria. Si vives en otra localidad, consulta qué envase aceptan, dónde llevarlo y sus horarios. No des por válida la antigua recomendación de ponerlo siempre en la basura común.
Dónde consultar antes de salir de casa
La página oficial de ecocentros de Montevideo enumera los materiales domiciliarios que reciben Buceo y Prado, incluidas pilas, baterías de litio y aceite de cocina. Confirma la información vigente y comunica al personal qué llevas.
También puedes reducir lo que descartas y reutilizar objetos en buen estado. Nuestra entrada sobre una oficina más ecológica reúne ideas sobre papel, energía y materiales reutilizables.
