Estos tres consejos de limpieza se centran en las superficies de la casa, el interior del microondas y los vidrios de las ventanas. Antes de elegir un producto, identifica qué material vas a limpiar y consulta sus instrucciones de cuidado: una mezcla casera no es adecuada para cualquier acabado.
1. Bicarbonato y vinagre: entender la mezcla antes de usarla
La espuma que aparece al juntar bicarbonato de sodio y vinagre es una reacción química. La American Chemical Society explica que se forman acetato de sodio, agua y dióxido de carbono. Las burbujas, por sí solas, no demuestran que una superficie haya quedado desinfectada ni que una tubería se haya destapado.
Por eso, no conviene preparar una pasta en partes iguales como receta universal. Para la suciedad cotidiana, empieza por el limpiador que admite el fabricante de la superficie, un paño suave y las instrucciones de su etiqueta. Si vas a usar bicarbonato, comprueba primero que el material lo tolere; puedes consultar también estos usos del bicarbonato en el hogar, con sus límites según el objeto.
2. Limpiar el microondas según su manual
Retira las salpicaduras antes de que se acumulen. Con el aparato frío y los controles apagados, limpia el interior con el método indicado para tu modelo. No rasques los restos con herramientas que puedan dañar el revestimiento.
Como referencia para ciertos microondas de sobremesa, Whirlpool propone limpiar primero con agua, jabón suave y un paño o esponja suave. Para ayudar a quitar olores, indica calentar una taza de agua —250 ml— con una cucharada —15 ml— de vinagre o jugo de limón durante dos a cinco minutos y secar el interior con microfibra.
Es una indicación de ese fabricante: confirma que tu manual permita ese procedimiento y qué recipiente y tiempo debes usar. Maneja el recipiente y el vapor con cuidado, sin tocar líquidos calientes ni acercar la cara a la abertura. Si el olor persiste, sigue las indicaciones de mantenimiento del aparato; añadir más vinagre no sustituye esa revisión.
3. Ventanas: paños suaves y un producto compatible
Primero identifica el tipo de vidrio y su recubrimiento. Las instrucciones de Andersen admiten una solución de agua y vinagre blanco destilado al 50 % para muchos de sus productos, pero excluyen sus vidrios HeatLock, para los que indican únicamente agua con jabón suave. Esta diferencia muestra por qué una receta no debe aplicarse a todas las ventanas.
Para sus superficies compatibles, el fabricante recomienda retirar el polvo con un paño suave seco, limpiar con un producto aprobado y secar con una escobilla limpiavidrios o un paño suave. También aconseja evitar el sol directo, que puede secar el producto y dejar marcas, y desaconseja el papel de periódico por el riesgo de manchas de tinta. Sigue las pautas específicas de tus ventanas y de sus marcos.
Limpiar y desinfectar son tareas diferentes
La EPA distingue la limpieza, que retira suciedad y materia orgánica, de la desinfección con productos destinados a eliminar virus y bacterias en superficies. Cuando sea necesario desinfectar, elige un producto indicado para ese uso y respeta la etiqueta, incluido el tiempo durante el que la superficie debe permanecer húmeda. No atribuyas esa eficacia a una mezcla casera solo porque produce espuma.
Para organizar las tareas sin acumular trabajo, puedes leer estas ideas para repartir y organizar la limpieza del hogar.
Video del artículo original: tres trucos de limpieza.

