El impacto de 2020 en el negocio de las cerrajerías

Anónimo
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Con más de 220.000 empleos perdidos, México, al igual que prácticamente todo el mundo, se adentra a una crisis económica sin precedentes y algunos sectores más que otros, ya comienzan a sentir el impacto de la misma y no parecen contar con soluciones firmes para salir en el corto o mediano plazo: el negocio de las cerrajerías será uno de los grandes afectados.

El impacto de 2020 en el negocio de las cerrajerías

El impacto de 2020 en el negocio de las cerrajerías
Para muchos sectores, la crisis fue la posibilidad o el empujón necesario para renovarse y poder continuar subsistiendo, pero para las pequeñas y grandes empresas se ha vuelto cuesta arriba llegar con los gastos a fin de mes: las entradas han disminuido y los negocios que apenas llegaban a solventar los gastos y a generar algunas pocas ganancias antes de la crisis, pudieron sobrevivir el primer período de la crisis, pero finalmente están bajando los brazos y cerrando sus puertas.

Los gastos siguen siendo los mismos, pero las ventas han disminuido al mínimo o directamente no las hay. Uno de los rubros que se encuentra en este punto de quiebre, es el negocio de las cerrajerías.

Uno de los puntos claves es la menor movilidad de las personas. Al salir menos, poco o nada de casa, la pérdida de llaves que tanto daba trabajo a la típica modalidad cerrajero 24 horas, ha disminuido drásticamente, lo que se traduce en mucho menos trabajo.

El segundo punto clave es el tipo de gasto de la gente en esta "nueva normalidad" a la que nos adentramos. Con la crisis económica actual, que parece querer empeorar a futuro, la gente gasta menos y sus gastos van prácticamente de manera única hacia bienes y servicios esenciales. A su vez, que la gente gaste menos, genera menos empleo en todo el país, en un círculo vicioso que ha dejado ya a más de 200.000 personas sin empleo y por ende, sin dinero para gastar en ítems que no sean de primera necesidad. Entonces, para el consumidor promedio, no es el mejor momento para cambiar una puerta o una cerradura en casa, lo que implica nuevamente, menos trabajo y menos ventas para los cerrajeros.

El último eslabón en esta crisis son los gastos fijos que tiene el negocio: alquiler, luz, agua (por mínimo que sea al no estar en el local) con facturas que no dejan de llegar. Quienes contaban con empleados para el trabajo, debieron cesar sus servicios, pero aún así, nunca el gasto es cero, aunque las ventas sí lo sean.

Un destello de esperanza
Quienes tenían algún dinero guardado, están intentando afrontar la crisis con sus ahorros, con esperanzas en el post pandemia. Quizás en unos meses, una nueva normalidad más parecida a los tiempos previos al covid-19, lleve a un mayor flujo de dinero y de trabajo en todo el país, logrando volver a hacer redituable el negocio de la cerrajería.
Quienes ya no tienen de donde sacar dinero para solventar los gastos, están pidiendo créditos en los bancos para no cerrar.
La luz del túnel ya se ve, pero aún no se sabe cuándo lograremos salir de esta crisis; mientras tanto, no queda otra que aguantar y esperar que pase pronto, para volver a trabajar con más ganas que nunca.

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